América LatinaArgentina, Brasil y Uruguay — tres países donde cada uno tiene su cadencia, su alma propia. Sobre Buenos Aires decimos que es la ciudad que nunca duerme. A las tres de la madrugada, los clubes siguen llenos de bailarines de tango, cumbia o salsa y el aire se impregna del aroma de carne recién asada que sale de parrillas abiertas toda la noche. Las cataratas de Iguazú lo abrazan con su rugido. Literalmente. Usted está en la pasarela — y el bramido silencia hasta sus propios pensamientos, mientras la bruma lo envuelve por completo. En la Patagonia las ballenas surgen sin aviso — primero un chorro de agua en la distancia, luego una presencia inmensa que respira y se hunde sobrepasando la embarcación. En Río de Janeiro los niños convierten cualquier rincón en cancha de fútbol, y desde lo alto del Cristo Redentor la ciudad entera se despliega como maqueta y universo a la vez. Tres países, un continente — y usted descubrirá cómo cada uno revela su propia magia. |
Viajar no es llegar a un punto del mapa, sino encontrar su propio sentirNos encontrábamos viajando por Patagonia con un cliente. Tenía un programa lleno de actividades en Puerto-Madryn, pero cuando avistó a las ballenas, me pidió volver a verlas al día siguiente otra vez. Mi trabajo es captar su compás interno y crear un recorrido que lo respete. Usted conmigo va dibujando su futuro viaje: tres días en Buenos Aires, después una semana entre viñedos, o naturaleza desde el trópico hasta la Antártida. Y una vez en ruta, hago todo lo posible para que el resultado refleje ese estado emocional. Lo importante es cómo se siente. Se llevará las fotos a casa, pero lo principal son sus sensaciones. |